El informe “Unidades Productivas y Vacas – diciembre 2025”, elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina arrojó que durante el último año hubo en promedio 4,2% menos de unidades productivas que en 2024.
En base a datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, el Ocla confirmó una “tendencia estructural que se mantiene desde hace décadas”: la serie histórica relevada muestra que entre 1988 y 2025 el número de tambos disminuyó a una tasa promedio de 3,2% anual, mientras que en los últimos 10 años la caída fue de 2,5% anual, reflejando un proceso persistente de cierre de establecimientos lecheros.
Concentración
En contraste con la reducción de tambos, el informe del Ocla resalta que la cantidad de vacas en producción mostró una variación mucho más leve. En promedio, el rodeo lechero de 2025 fue apenas 1,6% inferior al de 2024, y en la comparación interanual de diciembre 2025 contra diciembre 2024 incluso se registró una leve suba del 0,06%, con casi 900 vacas más en producción.
Esta dinámica explica uno de los rasgos centrales del actual modelo productivo: menos tambos, pero de mayor tamaño.
El informe señala que en 2025 el promedio de vacas por unidad productiva alcanzó las 166 cabezas, 2,5% más que el año anterior y 8,2% superior al promedio de la última década. En diciembre, ese promedio llegó a 167 vacas por tambo, consolidando el proceso de concentración.
La estratificación por tamaño confirma este fenómeno. Los tambos con más de 500 vacas representan solo el 6,3% del total, pero concentran el 27,6% de las vacas y aportan más de un tercio de la producción nacional de leche. En el otro extremo, los establecimientos con menos de 100 vacas explican el 34,1% de los tambos, pero apenas el 9% del rodeo y menos del 10% de la producción total
Desde el punto de vista territorial, la actividad continúa fuertemente concentrada. El 91% de los tambos y el 95,7% de las vacas en producción se localizan en la Cuenca Central, integrada por Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos, lo que refuerza la pérdida de presencia lechera en regiones extra pampeanas.
El informe del Ocla también pone el fenómeno en contexto internacional. Entre 2015 y 2024, los principales países productores de leche registraron una caída promedio del 4% anual en la cantidad de unidades productivas, con una reducción del rodeo cercana al 1% anual.
En ese marco, la Argentina se inscribe en una tendencia global, aunque con impactos sociales y territoriales significativos
En el resumen del trabajo del Ocla indica que los datos de 2025 vuelven a mostrar una lechería argentina que sostiene su volumen a partir de menos tambos y más grandes, mientras continúa el goteo de salida de pequeños y medianos productores, un proceso que sigue redefiniendo la estructura del sector.

