Abortos en bovinos. Manejo de enfermedades y suplementación con magnesio

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En un escenario complejo para la actividad ganadera, con precios que no recomponen y un ajuste a la baja en el stock de terneros, el manejo de la sanidad bovina hasta el parto es una herramienta de manejo clave para los productores.

Según explicaron desde la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los vacunos son susceptibles a distintas enfermedades infecciosas causadas por virus, bacterias y parásitos.

A este listado se debe sumar las deficiencias en la incorporación de nutrientes, que junto a las enfermedades pueden causar abortos.

En este contexto, un manejo eficiente debe incluir la prevención de estas enfermedades, el diseño de planes sanitarios sólidos y su correcta ejecución. Con estas variables bajo control, se asegura el bienestar animal y los vientres llegan en buena condición al parto.

Cómo prevenir abortos

Los profesionales veterinarios coinciden en que la mayor parte de los abortos se originan a partir de enfermedades infecciosas bacterianas como brucelosis y leptospira, parasitarias como neospora y otras de tipo viral.

“Siempre la recomendación es la consulta veterinaria y el cumplimientos de los esquemas y momentos de vacunación; esto implica acciones tanto previas al parto de vaquillonas preñadas como post parto en los terneros”, detallaron.

Mientras algunas vacunas se aplican a todo el rodeo, otras se destinan solamente a los grupos gestantes. El calendario sanitario incluye dosis obligatorias -aftosa y brucelosis- y algunas de manejo, que se aplican de acuerdo al criterio del profesional veterinario y según la región y antecedentes del campo.

Suplementación con magnesio

Otro factor que erosiona los números del rodeo vacuno es la hipomagnesemia, una enfermedad asociada a bajos niveles de magnesio en sangre. Este cuadro se puede originar tanto por una menor ingesta como por una mayor demanda del animal.

Esta enfermedad afecta a bovinos adultos, sobre todo en situaciones de estrés como el parto. La falta de este nutriente hace que la vaquillona realice mayor esfuerzo en el alumbramiento y tenga partos prolongados.

De este modo, la cría no nace con rapidez y se interrumpe el suministro de oxígeno en el canal de parto, resultando en terneros nacidos muertos o inclusive la muerte de la madre. Para evitar este escenario, es clave la suplementación del rodeo con magnesio, sobre todo en períodos de mayor demanda como gestación y lactancia.

Manejo de rodeo de vaquillonas

Para una mayor atención de los partos y una mejor gestión de los recursos humanos en el campo ganadero, una herramienta consiste en agrupar las pariciones. Con este fin, se divide entre los primeros dos meses y la cola del último mes de parición.

Con la tendencia a los entores de vaquillonas de 15 meses, cobra relevancia el cuidado de las vacas jóvenes con cría. “Servir vaquillonas de 15 y 16 meses de edad es una práctica donde se gana un año de vida útil y el beneficio de mayor eficiencia de producción”, consideraron.

Una recomendación para este tipo de prácticas es llevarlas a cabo en sistemas donde se pueda garantizar la correcta recría pre-servicio y post-parto. Un mal manejo puede desencadenar una serie de problemas fisiológicos como retrasos en tomar servicio, disminución de la fertilidad de los celos y bajos porcentajes de preñez. (fuente Infocampo)