La semillera KWS presentó sus nuevos maíces para silo

0

Luego de conmemorar 15 años de mejoramiento genético en Argentina con Celebreeding, KWS dio un paso más y presentó en Carlos Casares su “evolución de la genética”: nuevos materiales para silo, junto con el paquete agronómico para el manejo, que las grandes cuencas y productores ya probaron en sus campos de todo el país.

Se trata del inicio de la renovación del portfolio de la firma alemana en Argentina, que aparte de la presentación de los híbridos sileros con una excelente performance para los productores de leche y carne, incluirá también dos materiales para grano, uno para el norte del país y otro para el oeste de Córdoba.

 “Decidimos dar a conocer los nuevos materiales de silo en Carlos Casares porque es una de las tres cuencas más importantes de Argentina. Estos productos fueron desarrollados durante años y están sembrados en campo de productor, para verlos en la realidad de lote. Es lo que llamamos la evolución de la genética”, destacó Federico Larrosa, Gerente Nacional de Agroservice para KWS Argentina.

Materiales

Los híbridos ahora se llaman KWS 605 VIP3 FULL y KWS 695 VIP3, con el nombre de la marca, y esta denominación se mantendrá para todos los materiales que lance la firma de aquí en adelante.

Con atributos específicos, los dos nuevos productos están desarrollados exclusivamente para productores de silo, tal como lo implementa el programa de la empresa Aptitud Silera, y vienen a acompañar a su producto insignia del mercado para silo, el KM 4360.

“Estos productos permiten al productor elegir el híbrido más conveniente en función de sus necesidades, sistema productivo, zona y fechas de siembra”, resaltó Rubén Allende, Gerente de Ventas Región Sur para KWS Argentina.

Entre los puntos clave a destacar de los nuevos híbridos están la respuesta en bajas densidades, que permiten cosechar materia seca digestible sembrando menos por hectárea y economizando la ración, y la ventana de picado, que se incrementa en varios días.

“Una particularidad de estos materiales es que vienen con la mirada de Argentina sembrando con fecha temprana y tardía como una herramienta más. Este año, con la seca, algunos sembraron tardía, y estos materiales permiten esa flexibilidad. Esto es adaptarnos a la mirada del productor: primero escuchamos su necesidad y luego generamos nuevos productos”, agregó Larrosa.

Anti insectos y malezas

Por su parte, Allende remarcó además que la presencia de la tecnología Viptera 3, la más eficiente del mercado en control de insectos. Asimismo, subrayó la cualidad del KWS 605 VIP3 FULL, que cuenta con triple tecnología para el control de malezas, dado que brinda la posibilidad de usar glifosato, glufosinato de amonio e imidazolinonas.

Asimismo, durante la presentación, no solamente se mostró la genética sino también hubo lugar para hablar del manejo agronómico, con recomendaciones de densidad y fertilización según fecha de siembra, en una charla que brindó Santiago Vacca, especialista en Posicionamiento de Producto de KWS Argentina.

“La empresa tiene el lema de genética más agronomía. Brindamos una bolsa de maíz, pero con un manejo relacionado a ese híbrido para las distintas zonas del país. Tenemos una línea de investigación específica sobre cómo fertilizar maíz para silo, algo de lo que no se sabe tanto en Argentina. El maíz para silo busca materia seca digestible por hectárea, dado que eso se va a traducir en carne y en leche”, explicó Vacca.

Nutrientes

Durante su presentación, dio datos acerca del ensayo que lleva adelante para ver cómo el nitrógeno impacta en la producción de materia seca digestible y en la calidad del silaje.

“Vemos que a medida que aumentamos el nitrógeno no solo aumenta el rendimiento por hectárea sino también la calidad, la digestibilidad, la capacidad de consumo de los animales y la producción de almidón, que es determinante para calidad y energía en el silo”, detalló.

Asimismo, resaltó que en KWS también avanzan en líneas de investigación acerca de cuándo fertilizar maíz para silo.

“Los híbridos KWS responden muy bien a densidades medias a bajas. Vemos que bajando densidad no solamente estamos más cubiertos frente a un estrés, como ocurrió este año, sino también tenemos mejor calidad y rendimiento sin perder producción. Recomendamos al productor que escuche al semillero en cuál es la densidad que les damos, y que recuerden que bajando densidad está aumentando la calidad”, completó.