Perspectivas climáticas para el trigo y el maíz tempranos

0

Según los pronósticos, las lluvias aún no llegarían a las principales zonas productivas de Argentina, solo habría lluvias leves, mientras gran parte del país muestra cero reservas de agua en el suelo.

Este panorama  agrava el escenario local, con casi un tercio de la superficie sembrada con trigo atravesando la espigazón, y más de un millón de hectáreas sembradas con maíz temprano.

Ambos cultivos necesitan lluvias y el retraso de las mismas comienza a impactar en los precios del futuro cercano, diciembre-enero para trigo y abril para maíz.

El pronóstico trimestral (octubre-noviembre-diciembre), muestra que solo sobre el este y sur del país hay 40-50% de probabilidades de lluvias por encima de lo normal, mientras en el centro y norte de Argentina, hay probabilidades de lluvias normales e inferior a lo normal respectivamente.

Se observa además que sobre el centro y norte del país de 40% a 60% de probabilidades de temperaturas por encima de lo normal, lo que agravaría el estado agronómico de las zonas con lluvias escasas.

Esto significa que, si bien hay 100% de probabilidades de fase “El Niño”, que viene de la mano de lluvias abundantes sobre el continente, en este trimestre, no habría una recomposición de agua en los perfiles de suelo de forma pareja, sobre todo en la zona productiva del país.

Según monitoreos semanales del estado de los cultivos, casi 40% de la superficie de trigo se encuentra en condiciones regulares a secas, mientras el resto se encuentra en estado bueno-regular o bueno.

La falta de lluvias desde el período crítico (previo y posterior a la espigazón) hasta el llenado de granos, afecta fuertemente al rendimiento, por aborto de flores y/o deficiente llenado de granos.

Las estimaciones de cosecha 23/24 de trigo ya recortaron sus expectativas hacia 14 millones de toneladas, sin descartar posibles mayores recortes.

Maíz temprano

En cuanto al maíz temprano, si bien la siembra avanza sobre un millón de hectáreas, similar a la superficie sembrada el año pasado para estas fechas, se sabe que gran parte de la siembra se realizó en condiciones deficitarias de humedad.

Si bienes cierto que  el cultivo en su primera etapa de crecimiento, no requiere importantes cantidades de agua, tampoco dispone de un sistema radicular que explore el suelo para capturar humedad, por lo que el agua superficial es fundamental, y la falta de lluvias en el corto plazo, podría causar que el crecimiento del maíz recién implantado se vea limitado, afectando rendimientos potenciales.

Ambos cereales entonces, se encuentran amenazados por la prolongación de la sequía en muchas áreas productivas, así como por pronósticos menos prometedores que lo esperado hace un mes atrás.

Precios

Los precios del trigo, nunca fueron bajos en la campaña 22/23, por los fuertes recortes productivos locales, pero hubo fuertes recortes en los últimos meses, por bajas internacionales y por cercanía con la nueva cosecha, vuelven a la suba.

A pesar del escaso volumen de trigo 22/23 remanente, y la sequía presente, el disponible se sostiene en torno a U$S 260/TN, mientras el futuro, luego de fuertes bajas en mayo y julio 23, se sostiene en torno a U$S 230/TN.

El nivel de ventas anticipadas a la exportación del trigo 23/24 es muy inferior al del año pasado para estas fechas, 1,7 millones de toneladas, respecto a 5,3 millones el año pasado, lo que relaja la presión de corto plazo para el mercado.

Posiblemente a cosecha, no  podrían observarse subas significativas, aunque haya fuertes recortes de rendimiento, en la medida que el panorama internacional se muestra abastecido y sin urgencias para comprar. Pero, el clima geopolítico global comienza a tornarse muy incierto, y podrían volver subas extraordinarias, por conflictos bélicos entre potencias.

En cuanto al maíz, luego de fuertes bajas para el disponible, que lo llevo a zonas debajo de U$S 180/TN, vuelve a retomar niveles de precios por encima de U$S 240/TN.

El escaso stock de este cereal, menos de 9 millones de toneladas, a seis meses de la nueva cosecha, así como la falta de oferta forrajera, permiten visualizar un panorama alcista local para este cereal.

Las subas de corto plazo no podrían escalar demasiado, ante el panorama complejo de la macroeconomía local.

En cuanto al precio del maíz temprano, representado por el futuro abril 2024, si bien perforó los U$S 180/TN en agosto pasado, vuelve a acercarse a U$S 190/TN y no se descartarían U$S 200/TN, en caso que los pronósticos se cumplan y la superficie de siembra temprana se reduzca, así como los potenciales del maíz sembrado.

La geopolítica global, al igual que en trigo, podría traer movimientos fuertes en los precios internacionales, y con esto cambiar el escenario de precios.

Ante precios sostenidos para el trigo 23/24, y un panorama productivo pobre, no se recomienda hacer ventas anticipadas por más del 30% de la mercadería, por el contrario, se recomienda esperar y buscar coberturas flexibles que permitan tomar subas en caso de nuevas escaladas de precios.

El clima podría recortar rendimientos por encima de lo proyectado hasta ahora. En cuanto a maíz, considerando el panorama local e internacional, preservar mercadería disponible es lo prudente en el corto plazo, y prestar atención a subas por encima de U$S 190/TN para el futuro abril 24, que permitan hacer coberturas de precios de venta, con flexibilidad alcista.

Marianela De Emilio, Ing. Agr. Msc. Agronegocios, @DeEmilioMarian

INTA Las Rosas